Las Santas - La Diosa Salambona

La Diosa Salambona

Es necesario advertir que en tiempos de las Santas Justa y Rufina, España era todavía una provincia romana.

Todos debemos saber también, por la historia, que los romanos eran paganos que adoraban gran multitud de ídolos.

Se puede decir en cierta manera que coleccionaban los ídolos, pues para tenerlos a todos contentos, a todos les ponían altares y les ofrecían incienso.

Y la cosa llegaba a tal extremo que, por si acaso se les olvidaba alguno, elevaban incluso altares a los dioses desconocidos.

Es notorio el caso de San Pablo en Atenas, como aprovechó esta circunstancia para predicarles a Cristo diciendo a los gentiles que les venía a hablar de ese Dios desconocido, que sin saberlo ya le tenían allí su altar.

El dios más conocido y famoso entre los paganos era sin duda la diosa Venus.

La diosa Salambona no era otra que la misma Venus en su actitud triste y llorosa por la muerte de su Adonis.

En aquellos tiempos en Sanlúcar la Mayor había un bosque y un templo dedicados a consagrados a la diosa Salambona.

En Sevilla tuvo Venus su templo donde está hoy la iglesia de Santa María Magdalena.

La diosa construida de barro cocido, hueca como un botijo, sujeta por dentro a un armazón de hierro.

Para hacer llorar a la imagen le ponían plomo por dentro de los ojos, y acercándole fuego al plomo se derretía y salía al exterior por unos orificios en los ojos en forma de gruesas lágrimas.

Mientras duraba esta ceremonia todo el público la acompañaba con grandes chillidos y lamentos fingidos.