Las Santas

Santa Justa y Santa Rufina fueron dos jóvenes cristianas de la ciudad de Sevilla nacidas entre el año 268 y el 270. La tradición dice que eran alfareras y que se negaron a adorar a la diosa pagana Salambona.

 

Ellas dieron testimonio de su fé cristiana en tiempos duros y sufrieron torturas y muerte como mártires de su Creencía.

 

Son hoy ejemplo de fe ante los impedimientos y miedos que nos pueden azechar.