Los jóvenes somos de Cristo

El papa Benedicto XVI ha designado Madrid como la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud , que se celebrará en el año 2011. Este es el mayor acontecimiento religioso del mundo y reúne cada tres años a centenares de miles de jóvenes católicos de todo el planeta, ya que, el encuentro del Papa con una nutrida representación de los jóvenes católicos de todo el mundo, es un acto de fe y de comunión, un don de Dios.

El Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco, anticipó que la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 en Madrid será un momento de gran valor para la Iglesia en España y destacó que la preparación a la JMJ 2011 “contribuirá a sembrar la buena humanidad, la buena juventud y el buen estilo de vivir”. “Madrid –agregó– irradiará los mejores valores”. Destacando los frutos pastorales y humanos que dará la Jornada Mundial de la Juventud, el Cardenal dijo que será necesaria una preparación apostólica y espiritual, y vivir el encuentro con el Señor de una manera plena.

 

Pero también recordó la doble misión y el significado de la celebración de la misma. En primer término, se refirió a que la tercera semana de agosto de 2011, la que será –sin duda– una gran semana de oración, tiene que servir para poder vivir el misterio de la Iglesia de manera mundial y de una manera palpable. “Que el ánimo apostólico nos embargue a todos”, pidió. En segundo lugar, destacó el gran testimonio de fe y de expresión eclesial que significa la Jornada. “El hecho de que en la celebración esté representada toda la juventud del mundo tiene una fuerza extraordinaria”, comentó. Hablando de los jóvenes, dijo que el testimonio que van a dar a al mundo es de un valor extraordinario y más aún en un momento en el que “la juventud del mundo necesita como nunca conocer a Cristo para que su vida se llene de felicidad”. Y es que, añadió, “la felicidad viene cuando se sabe llevar la Cruz”.