Somos una gran familia Contigo

Carta de Monseñor Osoro con motivo del Día de la Iglesia Diocesana

Queridos sacerdotes, miembros de la vida consagrada y laicos. Hermanos todos:

 Os escribo con motivo de la campaña del Día de la Iglesia Diocesana. El lema de la campaña de este año es “Somos una gran familia”. Y es que, verdaderamente, la Iglesia de Jesucristo que peregrina en Madrid lo es unida a la Iglesia universal. Somos la familia de los hijos de Dios que tenemos que anunciar a Jesucristo.

Como en todas las familias, en nuestra familia, que es la Iglesia, hay: pequeños, mayores, ancianos, fuertes, débiles, sanos, enfermos, etc. Todos iguales en dignidad y todos objeto del amor incondicional de los demás. Descubrimos cómo en el día a día de una familia, cada miembro, con sus rasgos y capacidades personales, aporta su propia riqueza. Así contribuimos entre todos a que tanto la vida de nuestra familia, como la de cada uno de sus miembros, sea más rica, densa y variada.

En una familia como la nuestra hay pequeños que nos aportan una inmensa alegría y que son una palabra de esperanza que Dios nos regala. A los pequeños se les ofrecen todos los cuidados y mimos sin que ellos tengan que aportar más que su presencia. También están los adolescentes que, al igual que los pequeños, reciben todos los medios para poder crecer y desarrollar bien su vida. Entre los adolescentes unos son conscientes del bien que reciben y lo agradecen, y otros pasan por etapas difíciles en los que parece que todo es motivo de queja y descontento, pero los padres saben esperar y seguir amando, a la espera de que ese hijo madure y descubra, con ojos de joven adulto, cuánto amor se le tiene. Estamos también los miembros adultos, formados en la fe, y que hemos decidido seguir al Señor el resto de nuestra vida. Este grupo es el que ha descubierto que amar es servir y que en servir a los demás para que en ellos se cumplan los planes de Dios está la clave de la felicidad. Pongamos los medios para anunciar a Jesucristo.

En nuestra Iglesia diocesana todos estamos llamados a colaborar para seguir cumpliendo la misión. Los pequeños, que son un tesoro, aún no están llamados a aportar nada desde el punto de vista material. Todos estamos llamados a renovar nuestra entrega por amor, buscando siempre hacer el mayor bien posible para colaborar con la gracia de Dios. Hagamos la Familia y vivamos como Familia. Hagamos presente la Iglesia viviendo desde la alegría del Evangelio y anunciando la misma.

En nombre de nuestra familia, de la Iglesia, os agradezco de corazón vuestra colaboración. Gracias a vuestra colaboración material nuestra familia puede seguir sirviendo a todos, en especial a los más necesitados. La Iglesia quiere servir y amar con el corazón de Cristo. Ayudad a la Iglesia Diocesana. Aportad vuestra colaboración económica.

Con gran afecto os bendigo.

† Carlos Osoro Sierra Arzobispo de Madrid