Charla Cuaresmal: Palabras y gestos de Jesús que transformaron el mundo

Intentemos cambiar para que con nuestro ejemplo transformemos nuestro mundo

Si alguien ha sido capaz de cambiar el mundo, ese es Jesús. Sus palabras son capaces de removernos hasta el fondo. Nos empeñamos en rebatir sus enseñanzas cuando no coinciden con nuestra forma de pensar o actuar, o cuando creemos que no son justas, que no valen para los tiempos que corren, que no se pueden comparar con las de hace 2.000 años.

Decimos que seguimos a Jesús, que vamos a misa, le rezamos... pero de Su palabra escuchamos, interpretamos y nos quedamos con lo que nos interesa.

 

Una condición para entender esto: “Te doy gracias Padre porque has revelado estas cosas no a los sabios ni entendidos, sino a la gente sencilla.”


Si pienso que lo que dice Jesús no es para mí, si le escucho con incredulidad y me resisto a lo que oigo, si me creo superior, juzgo a los demás y, como consecuencia, desprecio a otros, no soy gente  sencilla. A Jesús se le entiende si uno le escucha con un corazón sencillo, dispuesto a cambiar.


Todo, sin exigir nada a cambio: La generosidad de Dios con nosotros es infinita, sin límites. Ha dado lo más preciado que uno puede tener: su propia vida y lo ha hecho, no sólo por los que le siguen o le quieren, sino incluso por los que le odian y desprecian. Su amor es tan generoso que es el único que siempre devuelve bien a cambio de mal. Y Dios ni nos pone condiciones ni nos exige nada a cambio, sólo nos invita a vivir un amor semejante al suyo.


¿Y nosotros...? Cuando somos generosos, cuando perdonamos, cuando hacemos algo por los demás... ¿es esperando lo mismo a cambio? ¿Actuamos como Jesús?


Porque Dios es un padre bueno. siempre y enteramente bueno: “¿no debemos alegrarnos? este hijo mío estaba perdido y lo hemos encontrado.”


Los que convivieron con Jesús, en ocasiones se escandalizaban y dejaban de ir con Él porque se juntaba con gente socialmente “mal vista” en aquella época. En cambio Jesús dejaba claro que por encima de todo Dios era Padre no sólo de los buenos, sino también de los malos. Si eres bueno con los que son buenos contigo, si quieres sólo a los que te quieren, ¿qué haces de especial?


Vive con confianza: “Mirad las aves del cielo y la hierba del campo
Qué normal nos parece el estar preocupados por tener cosas, incluso tener en abundancia. Con qué facilidad ponemos nuestra confianza en esto. La experiencia, en cambio, es bien distinta, esto por si solo no da felicidad, ni garantiza la solución de los problemas.
Jesús nos invita a poner nuestra confianza en lo que no acaba nunca, en Dios, el cual, si era capaz de cuidar de la creación, ¡cuánto más lo hará con sus hijos!


Los lugares donde habita Dios: “…y Jesús, dando un fuerte grito, murió. El velo del Templo se rasgó…
El pueblo de Israel estaba convencido que Dios sólo habitaba dentro del Templo. Cuando Jesús muere, el velo de la sala donde pensaban que habitaba la Gloria de Dios se rasga para que Dios pueda “salir”.


Jesús nos enseña que el verdadero lugar donde habita Dios, es en el corazón de cada hombre. Cuando comulgamos, Jesús nos da fuerza para que a través de nuestras obras le demos a conocer a los demás. De este modo, me encuentro con Dios cuando me encuentro con los demás y quiero a Dios cuando quiero a los demás.


Intentemos escuchar el Evangelio con un corazón sencillo, intentemos cambiar para que con nuestro ejemplo transformemos nuestro mundo.